La migración ilegal, que mueve alrededor de 500.000 personas anuales por el territorio centroamericano, y las “maras” se han convertido en el principal dolor de cabeza de las autoridades migratorias de la región.

El tema fue analizado por los directores de Migración de Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panamá, que se reunieron el martes y este miércoles en la capital costarricense.

El director de Migración de Costa Rica, Mario Zamora, dijo a la AFP que durante la cita “abordamos lógicamente el tema de las maras y del tráfico y trata de personas, porque es uno de los desafíos a que nos enfrentamos todos”.

Zamora dijo que se estima que “unas 500.000 personas transitan de manera ilegal anualmente por los territorios centroamericanos. Lo hacen por mar, aire y tierra, la mayoría de ellos en busca de arribar a Norteamérica y pasar a Europa”.

“Centroamérica es un gran corredor del tráfico y la trata de personas. Pasan cientos de miles y el negocio que hay detrás de ello es de muchos pero muchos millones de dólares, que solo es aventajado por el tráfico ilegal de drogas y de armas”, señaló el jefe de Migración costrricense.

Zamora señaló que el crimen organizado es el que dirige el tráfico y la trata de personas, que vienen desde Suramérica y el Caribe, muchos de ellos en pos del “sueño americano”.

“En ese peregrinar, en la búsqueda de las fronteras estadounidenses, muchos ilegales son obligados a delinquir, a prestar un servicio a las mafias que dirigen el negocio y eso es dramático”, apuntó Zamora.

Otro de los temas de discusión en la cita fue el de las “maras” o pandillas.

Se estima que más de 200.000 jóvenes y adultos integran, principalmente en Honduras, Guatemala y El Salvador, las pandillas, que “se han ido vinculando, de manera paulatina, al crimen organizado y a las mafias del narcotráfico”.

“Tenemos informes de que en los últimos años y meses, las maras, que eran básicamente un fenómeno centroamericano, han echado raíces en el sur de México, y eso ha encendido las alarmas”, apuntó Zamora.

El funcionario dijo que otro de los puntos que debe ser analizado es el de la contención de las maras hacia el sur de Centroamérica.

“Nicaragua se ha convertido en una especie de escudo inexpugnable para las maras. Hay que analizar qué es lo que está detrás de ese fenómeno, el que Nicaragua sea una barrera de las maras. Gracias a ellos no nos han llegado a Costa Rica”, apunto Zamora.

Durante la reunión de San José, que concluyó este miércoles, Costa Rica recibió la presidencia pro témpore del organismo de migración regional.

Fuente: ag/rpl

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